Contenido publicitario · Publirreportaje patrocinado
Entrenamiento · 7 min

Ejercicios de Kegel: cómo empezar bien

La idea es simple; la técnica, menos. Aquí va una base clara para no entrenar «hacia abajo».

Mujer haciendo ejercicio de suelo pélvico

Los ejercicios de Kegel consisten en contraer y relajar de forma voluntaria los músculos del suelo pélvico, como si quisieras interrumpir el chorro de orina o retener un gas — pero sin practicar de forma habitual mientras orinas, para no interferir en el vaciado.

Cómo localizar el músculo

Siéntate o túmbate cómoda. Imagina que cierras el ano y la uretra hacia dentro y arriba, sin apretar glúteos, muslos ni abdomen de forma exagerada. Mantén unos segundos y suelta por completo. La relajación es tan importante como la contracción.

Errores frecuentes

Una rutina de inicio

Prueba 5–10 contracciones lentas (3–5 segundos de tensión, misma pausa de descanso), 3 días por semana al principio. Aumenta poco a poco. Si aparece dolor, deja de hacerlo y consulta.

Por qué ayuda la biorretroalimentación

Estudios y experiencia clínica muestran que muchas mujeres no realizan el Kegel correctamente a ciegas. Un dispositivo con sensores y app —como Perifit Care— muestra en pantalla si la contracción es adecuada y convierte el entrenamiento en un hábito más motivador.

El entrenamiento del suelo pélvico no sustituye valoración médica. En prolapsos, dolor pélvico o posparto reciente, pide orientación profesional antes de empezar.

← Anterior · Siguiente: Mitos →